sexo exhibicionista
|
|
otros links de interes
repostaba tanto manjar, ambientado por una bella melodía de fondo, nuestros tenedores se confundían unos con otros, las sonrisas esta vez eran mas inquietantes, mientras le daba de probar de mi plato mis pies jugaban con la seducción entre los suyos, tocándolos, sintiéndolos casi desnudos, la pasta estaba deliciosamente servida con un champagne espumoso, el cual revelaba nuestras burbujeantes intenciones, mientras mi pie lentamente sigue subiendo, por la rodilla, muslo, y acariciando esa zona tan preciada por todos, mis manos poco a poco se alojan junto a las suyas, con ternura y pasión a la vez, mi mirada tranquila, pero fogosa, le reconfortaba mucho, lo veía en la expresión de su cara. En un momento le dije: